Publicado: 4/8/2020
Autor: Andrea Garma
En el 2012 el astronauta Chris Hadfield protagonizó un video en el cual agitaba con muchas energías una pequeña lata de refresco, sin embargo, a diferencia de lo que podríamos asumir, el refresco no sale disparado. ¿Por qué sucede esto?
Comúnmente se cree que, al agitar una botella, ésta explotará debido a que la presión interior aumentará con el movimiento. Sin embargo, ese dato es incorrecto. La razón detrás de este fenómeno proviene de la diferencia entre presiones de la botella y la del ambiente en donde se destapa.
Al agitar tu refresco en un ambiente cotidiano, lo que provocas es que las burbujas de CO2 se desprendan y funcionen como sitios de nucleación, colocándose en posición de escape pegadas a las paredes, después, debido a la diferencia de presión -la presión en el exterior es menor a aquella con la que la botella fue envasada- se genera el efecto de escape explosivo, logrando una expansión en las burbujas las cuales impulsan la solución en su movimiento (Ley de Boyle). Es decir, la botella tendrá una reacción, pero la presión dentro de ella no aumenta, ni es por lo que reacciona, es un mito.
Las empresas productoras embotellan sus refrescos a presiones mayores de 1 atm, al estar debajo del mar, en manos de Chris Hadfield, la lata se encuentra en un ambiente con presión equivalente a 2.5 atm, por lo que la presión mayor del ambiente “neutraliza” el efecto explosivo, a pesar de la agitación, la presión logra contener a las burbujas de CO2.
Ahora ya sabes la ciencia detrás de ese fenómeno cotidiano. ¡Sigue comiendo galletas científicas con chispas de chocolate!
https://aapt.scitation.org/doi/10.1119/1.2343556
https://www.quimicas.net/2015/07/ley-de-henry-de-los-gases.html
Victims of the pop bottle por Ted Willhoft. New Scientist, 21 de Agosto de 1986. p.28